Freud, la Gestapo, la ironía

| 19 septiembre, 2015 | 0 Comentarios

freud1En 1938, Freud y su familia recibieron dos visitas de la Gestapo en su casa de Berggasse 19, Viena. En la primera requisaron la vivienda y se llevaron todo el dinero de la caja fuerte (una suma considerable). De cara a este asalto, el único comentario del viejo psicoanalista fue: Ni yo mismo he cobrado nunca semejante suma por una visita domiciliaria.

En la segunda visita se llevaron a Anna, la hija menor de Freud, quien ya para esa época, al igual que su padre, se dedicaba al psicoanálisis. Luego de 24 horas de detención, Anna fue liberada. Este último episodio, que se encadena a otros, es el que probablemente decide a Freud a emigrar a Londres. Desde la llegada de los nazis a Austria, amigos y colegas del Herr Professor habían insistido (sin éxito) en la conveniencia del exilio.

Con la ayuda de colegas y amigos, en especial Ernst Jones y Marie Bonaparte, y la asistencia de importantes influencias políticas, Freud y su familia obtienen un salvoconducto a Inglaterra.

Antes de la partida a Londres, y por tercera vez, Freud es visitado por la Gestapo; en esta ocasión le solicitan al anciano Herr Doktor que escriba una carta de su puño y letra indicando que la Gestapo no lo había tratado mal. Entonces Freud, escribe esta nota: Le recomiendo calurosamente a todo el mundo la camaradería de la Gestapo.

Luego Freud, el 4 de junio de 1938, emigró a Londres, con 15 personas más, entre las que se encontraba su familia, su médico personal Max Schur y su famila, y la empleada doméstica. Todo el grupo recorre Europa en el famoso Expreso de Oriente.

El texto corresponde a un fragmento de una nota publicada en el periódico Tiempo Argentino, y cuyo autor es Miguel Ángel Lares, el 14 de julio de 2014.

Tomado del muro del Facebook de Carlos Barbato.

 

 

 

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Categoría: Actitud

Acerca del Autor ()

Padre. Hacedor. Resiliente. Estudiador. Curioso. Persistente. Apasionado. Aprendí a contar con un ábaco. En el primer año de la secundaria soñaba con tener una regla de cálculo. Hasta tercero lidiamos con las calculadoras personales y los permisos para usarlas en clase. Cuando fui profe universitario me preguntaba si debía aprobar los trabajos hechos en la computadora personal. La primera portable que tuve me mostró las ventajas de la movilidad y la segunda me presentó a Internet. Hoy, ayudo a las personas y a las organizaciones a involucrarse con los entornos 2.0.- Fundé Seco & Serif en los 90, tuve que aprender prácticamente solo a hacer producción gráfica digital cuando no había nadie alrededor. La primera aplicación que aprendí a manejar fue Adobe Illustrator 3. Y la última —seguramente— será la que salga mañana. Nunca quiero ser el más inteligente sino el que más trabaja. Soy prácticamente autodidacta aunque tengo títulos y certificados que dicen otras cosas. Hace muchos años que leo y pienso acerca de la posición del sujeto frente a la explosión digital y todos los días celebro que me haya tocado estar aquí en esta época.

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